En su transcurso pasa por el poblado abandonado de El Huelmo, y se le van añadiendo otros regatos y va recibiendo cada vez mayor caudal.
En este paraje antiguamente las mujeres lavaban la ropa y la tendían en la hierba para " solearla". También se utilizaban para lavar las pozas, detrás de esos álamos quedan todavía restos de una. (foto):
En este paraje también podemos encontrar la peña resbalina, peñasco utilizado durante siglos por los niños de Cipérez como tobogan.
Todavía se observa el tono rojizo del desgaste ocasionado durante siglos en la roca y que ha dejado su huella. Cuantos pantalones se habrán roto....
Continuemos el transcurso del río, posteriormente llegamos al puente de la carretera de Vitigudino, después de abandonar un trazado caracterizado por lo que un día fueron pequeños huertos muy fértiles,donde se cultivaban toda clase de hortalizas: patatas, judías, zanahorias, cebollas, lechugas...
En estos parajes el río se hallaba hace años flanqueado por enormes olmos, pero la grafiosis ha acabado con todos ellos y solo quedan ejemplares jóvenes que se continúan extinguiendo.
Antiguamente la carretera hacia Vitigudino no existía como tal, aún recuerdo cuando no estaba ni asfaltada y era un camino de lleno de pedruscos. Por otro lado, según me contó mi padre, el trozo de carretera que va desde la fuente hasta el puente, antes de la construcción de este, era un callejón imposible de transitar, estaba lleno de zarzas..., y la calle utilizada era la calle donde viven Tomás y Aurora. La construcción del puente hizo que se urbanizara la anteriormente dicha, posiblemente porque resulta más ancha para el tránsito. Quedando la otra relegada a una simple calleja.
Otros puentes característicos del río son por ejemplo el del " caozo de los guindos" y "puente caída".
Puente del caozo de los guindos
Puentes construídos con grandes lanchas pulidas de granito, que en muchas ocasiones son sobrepasados por el caudal del río, por su baja altura.
Peñascos
Ya en la carretera del Cubo, nos encontramos grandes rocas graníticas pulidas por el viento, el agua..., durante miles de años que han ido tomando forma redondeada por estos factores. Aquí observaremos restos de otro molino entre los árboles, ya también descrito.
El transcurrir de las aguas por estos parajes se vuelve más lento hasta su desembocadura en el Huebra en el término del Cubo de Don Sancho.
Este arroyo, que en verano apenas tiene agua, ( solamente se conserva en algunos " caozos"), se encuentra habitado durante la primavera de alguna que otra sarda, y ya cerca del Cubo es posible ver algún que otro cangrejo rojo, o americano.
También es posible observar en sus alrededores, alguna nutria, patos, "gallinetas", galápagos, caracoles de río... , animales que lo utilizan como refugio.
Este río habrá visto generación tras generación como jugaban en sus aguas niños y niñas, como se utilizaba para el lavado de la ropa, hace siglos como fuerza para moler... Aún recuerdo cuando intentábamos pasarlo en bicicleta y las veces que te quedabas atrancado en medio. O cuando lanzábamos pequeños barquitos para que los arrastrara el agua...
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