05 junio 2008

LA ELABORACION DEL QUESO

Caldero para hacer requesón y leche a la lumbre cuajándose.

Entremijo, almirez y requesoneras


Desde hace cientos de años en estos pueblos predominaba una economía de subsistencia, es decir, había que producir todo lo posible para sobrevivir, ya que el comercio apenas existía.
Es por ello, que durante la primavera se elaboraba el queso con la escasa leche que producían las ovejas que por aquí había. No tienen nada que ver las ovejas que existen hoy por aquí con las que nos podíamos encontrar hace cien años.
Los animales que había por aquí antaño era otra raza más dura ante el clima adverso y de menos producción lechera que hoy día. Esto añadido a la mala alimentación que tenía el ganado, nos da una idea de lo mucho que costaba sacar un litro de leche de oveja.
Pero vayamos al tema de la fabricación artesanal del queso de oveja, muy abundante su producción en todas las familias del pueblo que pudieran fabricarlo, como se dice por aquí era una “tajada” más para llevarse a la boca durante la siega o la trilla del verano.
Los rebaños antaño no eran como los de ahora, donde una persona puede tener cuatrocientas o quinientas ovejas como mínimo. Antes todas las familias tenían los animales que podían: unas cuantas vacas para la labor, uno o varios cerdos para la matanza, y ovejas que le proporcionaban leche, lana y carne.
Cada familia tenía unas cuantas ovejas, unos 20, otros 30..., pero todos en escaso número. Estas se juntaban en rebaños más grandes y cada uno diferenciaba las suyas por la marca en la oreja.
Las ovejas pastaban todas juntas en las tierras que no se labraban, llamadas hojas; en Cipérez por ejemplo las tierras se dividían en tres hojas que se iban alternando cada año: una hoja se sembraba, otra se dejaba en barbecho, y la otra descansaba un año. Esta era la rotación de las tierras durante siglos.
El tema es que durante la llegada de la primavera las ovejas parían y una vez que se le quitaban los corderos se ordeñaban durante el escaso tiempo que daban algo de leche y algunas veces se juntaban algunos vecinos para hacer queso para todos, o bien, se hacía por familias.
Recuerdo aún de pequeño en casa de mis abuelos como nos juntábamos todos, para hacer el queso. Tres generaciones de una misma familia haciendo queso.
Pero vayamos al proceso de elaboración de tan preciado producto:
Todo comienza con el ordeño de la oveja, proceso laborioso, que lleva mucha paciencia.

"Pote y tajo" instrumentos imprescindibles para el ordeño
"Potas o cantarillas"para transportar la leche

Ovejas en espera de ser ordeñadas

Ordeñando las ovejas



Una vez extraída la materia prima se ponía en un barreño vidriado de barro al lado de la lumbre, para que no se enfriara demasiado, y que el calor ayudara a la fermentación.


Barreño

Aros para la elaboración del queso

Para cuajar la leche, se utilizaba la hierba de cuajar, que procede de la flor de los cardos que se ven en las fotografías. Estas plantas antes llenaban los huertos del pueblo, ya que para conseguir un kilo de esta hierba hacen falta muchas plantas.


Hierba para hacer queso


La hierba, la noche antes se ponía a ablandar en un puchero con agua y una vez ablandada, se machaba en un almirez y se volvía a poner en remojo, con el fin de extraer toda la sustancia que esta contenía.
Por la mañana antes de echar a cuajar se volvía a machar en el almirez, y posteriormente se le añadía a la leche.


Machando la hierba en el almirez


Una vez echada la hierba se remueve para que quede bien mezclada y.........


.........., se deja en reposo y a esperar que cuajara.
Al cabo de unas tres horas, la cuajada estaba formada. Las mujeres le hacían una cruz, ( para que saliera bien, según dicen), se la añadía la sal, se procedía a extraer todo el suero que se pudiera, antes de ponerse a hacer el queso. El suero se sacaba del barreño con cazos, y a medida que la cuajada quedaba sin suero, se procedía a colocarla en los aros para darle forma, se ponían las manos juntas y apretando poco a poco, para que saliera el suero que pudiera quedar.

Elaborando el queso


Posteriormente se utilizo otro método más practico que este, en vez de extraer el suero en el barreño y echarle allí la sal, el suero se dejaba y se echaba todo en el aro. La cuajada al tener más suero, se podía deslizar entre los dedos y para evitar esto, se ponía el aro en la mesa llamada entremijo y se ponía un paño de nailon para evitar que se desparramara todo entre los dedos.
Y ........ a esperar, poco a poco el suero con el calor de las manos iba saliendo hacia un barreño.
La mesa del queso o entremijo era una mesa estrecha con unos carrilitos alrededor de todo el perímetro para que corriera por allí el suero que salía de los quesos, estaba inclinada para que el suero corriera de nuevo hacia un barreño.

Detalle de la salida del suero de la mesa, hacia el baño


Durante una hora y media más o menos, se le iba dando forma a la cuajada con cuidado que quedara compacta, y sin nada de suero. Una abertura en la cuajada podría deteriorar en el proceso de curación el queso.
Una vez acabado el queso se dejaba en reposo y se procedía a la elaboración del requesón. Este se obtenía mediante el calentamiento de nuevo del suero que había sido desechado del queso, en un caldero de cobre a la lumbre. Se iba removiendo hasta que se veía que de nuevo comenzaba a cuajar, y antes de que comenzara a cocer se retiraba de la lumbre.
Con una caza se iba echando en las requesoneras, recipientes de barro con agujeritos para la salida del suero.

Cesta con requesoneras

Detalle de una requesonera

Soplando para avivar el fuego, para hacer el requesón

Moviendo el requesón

Una vez que el requesón se formaba en el caldero subía hacia arriba, en la siguiente fotografía se ve el detalle:

Una vez que había subido se eliminaba con una cuchara la espuma que se formaba.

Y se procedía a extraerlo y echarlo en las requesoneras.

Requesón


Este otro producto servía para convidar a las personas que habían ayudado en la elaboración del queso, vecinos..., y eran normalmente los niños de la casa los encargados de ir a dar el requesón, y estos a su vez eran convidados con caramelos, galletas..., por ir a llevarlo.
Una vez acabado de hacer el requesón, se envolvían los quesos en un paño seco y se volvían a colocar en el aro, y se ponían unas grandes piedras encima, por si tenían un poco de suero que terminara de salir, y así se dejaba hasta el día siguiente.


Al día siguiente se sacaba el queso del aro y se colocaba en una tabla en un sitio templado para su curación. Pero en otras casas en vez de añadirle la sal al principio de la elaboración, se metía el queso una vez terminado y antes de colocarlo en las tablas, en salmuera (agua con sal), para que la fuera tomando. Así se dejaba otro día.

Queso terminado

QUESO EN SALMUERA


Una vez acabado todo el proceso había que esperar hasta que se fuera curando. Esto ya dependía un poco del gusto de cada familia. Durante el proceso de curación había que ir lavando el queso para que el moho no lo estropeara. Este proceso se hacia con suero que se obtenía de la elaboración de días posteriores, o bien, con agua templada en caso de no existir suero.

Tabla con queso en proceso de curación


Una vez curado, durante el verano para evitar que se estropease se solía meter en tinajas de aceite, con lo que aumentaba su sabor.

Dado el gran proceso laborioso del queso, ha sido siempre un producto muy apreciado, por su valor nutritivo como por su sabor.

Era la fuente de calcio de la gente en la antigüedad, ya que apenas se consumía leche.

También se podía elaborar con leche de vaca o de cabra, pero se necesitaba más cantidad de esta para la fabricación de un queso, debido a que la leche de oveja es "más fuerte" como dicen por aquí que la leche de vaca.

Esto añadido a que la leche de oveja es mas escasa hace que el queso de oveja aún hoy tenga en los mercados un alto valor y sea un producto muy apreciado en todo el mundo.

07 diciembre 2007

PERSONAJES

Hoy voy a tocar a uno de los personajes más famosos y ocultos, de nuestra zona, la señorita conocida como la BB. Dada mi relación por línea materna con el pueblo de Peralejos de Abajo, donde sí se habla todavía mucho de esta mujer, busqué información acerca de este personaje. Y como dicen que el que encuentra halla voy a exponer aquí un poquito.
Antes de comenzar la historia de Ines Luna, diré que esta dama de la alta Aristocracia, fue propietaria de muchas fincas de nuestra zona: el Cuartón ( en Peralejos de Abajo y Traguntía), el Huelmo en Cipérez...., fueron algunas de las fincas que tenía por aquí.
Según me contó mi abuela allá por comienzos de siglo XX, apareció con un carro que no iba tirado por ningún animal, es decir, el primer coche que piso nuestras tierras fue el de esta señorita, que según me contó mi abuela iba tirado por carbón, o eso decían ellos.



Buscando, buscando...... apareció este coche que por lo visto perteneció a un amigo de la BB, y pasó grandes temporadas en la finca del cuarton. Este coche es un modelo de carreras de la época, ¿sería este el que vió mi abuela?

Debemos imaginar la cara de los del pueblo cuando vieron el primer automovil de la historia.
Pero adentremonos en el personaje:


Dña. Inés Luna Terrero (2-Julio 1885 / 8-Febrero 1953), hija única, heredó de sus antecesores, con apellidos ilustres algunos de ellos, un grandioso patrimonio. Era conocida en la zona por el apodo de B.B. y contó con una apasionante y azarosa vida que llegó a convertirla en una leyenda viva, adorada por muchos y desprestigiada por otros tantos.
En algunos medios se la define como una interesante y original mujer del modernismo español, una elegante de la alta sociedad, de sangre noble y burguesa, inmersa en la primera etapa del siglo pasado.
Nació en Bagneres de Luchon (Francia) el 2 de Julio de 1885. Hija de D. Carlos Luna Beovide fue la persona que trajo la energía eléctrica a Salamanca y Dña Inés Terrero, tenía propiedades por toda la provincia de Salamanca, estableciendo su residencia en la Finca El Cuartón (Traguntía) donde pasó gran parte de su vida.
Alternaba la vida en la finca con frecuentes viajes a Madrid, Francia, Inglaterra o Italia. Su vida en el cuartón supuso un choque frontal con las costumbres de la época en la comarca de Vitigudino. La propia casa del cuartón era un vivo reflejo de su existencia burguesa y extravagante, rodeada de jardines con varios cuartos de baño, esculturas de mármol, piscina, alfombras de pieles exóticas, lámparas de venecia, capilla e incluso en la época luz eléctrica.En la memoria publicada por D. Salvador Llopis se dice que llegó a ser amante de Miguel Primo de Rivera, muy aficionada a las fiestas, a vestir con pantalón, fumar tabaco y otras hierbas, portar armas de fuego, hablaba siete idiomas, contaba con la compañía de una miss Inglesa y con una gran pasión por el ganado bravo, que le hizo formar varias ganaderías y acoger a algunos toreros famosos como los hermanos Bienvenida.
A su muerte, en Barcelona a consecuencia de un cáncer de mama entre otras graves dolencias, y como consecuencia de morir sin testamento y sin herederos directos, el Estado se hizo cargo de sus bienes y se creó con parte de ellos una Fundación Benéfica que se denominó Fundación Inés Luna Terrero.
La BB, paseando por París
De niña con mantón y pandereta
Famosa fue la institutriz, he aquí una foto con ella
Esta foto es también para la historia, fue famosa porque tenía un toro de lidia amansado, aquí la podemos ver dandole de comer, al famoso toro.
La hora del Té, junto a una amiga en algunos de los salones del Palacete
FOTOS DEL PALACETE DEL CUARTON, HOY EN RUINAS....
Famosa fue esta casa en su época. Imaginemos..... principios del siglo XX, nuestra tierra pobre como pocas...., aparece una dama que posee: cuartos de baño ( existían varios dentro del palacio), el jardín adornado al estilo de Versalles ( piscina, cisnes, y hermosas fuentes....) según datos de la época y de la gente, solterona millonaria y caprichosa, le gustaba bañarse en leche de burra. Lo acondicionó con todo esplendor. Tenía luz eléctrica, agua corriente, bellos jardines, una preciosa ermita, estanque con cisnes... Decoró su interior con las valiosas pinturas y esculturas que trajo de sus numerosos viajes por medio mundo. Esta singular dama, que según dicen estuvo a punto de casarse con el general Primo de Rivera ( amante si que fue de este hombre), vestía a la última moda, fumaba en público y conducía su propio automóvil. Existe una leyenda que asegura que últimamente, durante las noches, se oye por la casa pasear a un fantasma, se supone que el misterioso espectro que deambula por allí no es otro que la famosa aristócrata. El edificio está en ruinas, rodeado de un gran jardín con espesa maleza. En el interior observé algunas pinturas en la pared que denotaban la riqueza y el lujo con el que estuvo adornada aquella mansión; el temor, una vez más, era el peligro de que el edificio se desplomara, pero he de confesar que el aislamiento, la soledad y el silencio, junto a la leyenda que se cuenta del lugar, también influyeron en mi animo. En este lugar se rodó la película "OCTAVIA", quien la haya visto, le resultará familiar este lugar.

Fotografía antigua, donde el Palacio no está aún en tal mal estado

Estado del Palacete hoy día

Fotografía donde se aprecia la ermita

Grabado de la época, aunque parezca de otro lugar esto está a pocos kilometros de nuestro pueblo, entre las fincas de San Cristobal, Traguntía y Peralejos de Abajo.

Tuvo una gran relación con la Iglesia, aquí se la puede observar en el centro de la fotografía delante de su casa, junto a uns frailes. Era frecuente que acudieran a la finca para retiros espirituales. De hecho su cuerpo descansa en el colegio del Pilar de Vitigudino.

Vista de la finca

Según decían las gentes de la época, tuvo una niña a la que no reconoció. A su muerte, sin dejar herederos pasó todo a manos de la Fundación Ines Luna, que principalmente se ha dedicado a la administración de las fincas. La casa está completamente en ruinas, aunque merece la pena visitarla, y darnos cuenta de lo que tuvo que ser cuando se encontraba en todo su expendor.

Quien quiera saber algo más en la siguiente dirección encontrará una amplia memoria mandada elaborar por su padre a un perito agricola de la época, acerca de El Cuartón. No tiene desperdicio ninguno. En ella aparece la figura del montaraz, vestigios de un antiguo régimen que su padre intentaba eliminar. Intentó traer en ese tiempo los adelantos que él conoció en Francia: máquinas de segar, abonos...Pero la gente de entonces se resistía a los cambios. En fin quien quiera que la lea.

http://www.usal.es/~ehe/Papers/Traguntia.pdf

06 septiembre 2007

PREGON DE LAS FIESTAS 2007

Este año 2007, me ha tocado dar el pregón de las fiestas, y me ha parecido oportuno colocarlo en esta página, debido a que gran cantidad de gente me ha pedido una copia. Y como sé que ciertas de estas personas siguen habitualmente el blog, he decidido colocarlo aquí.
Buenas noches a todos los presentes, y bienvenidos a este acto, mediante el cual, daremos comienzo un año más a estas esperadas fiestas.
Las fiestas de Cipérez son desde que tengo uso de razón, unas fechas marcadas por los reencuentros. Creo que todos durante el resto del año, estamos deseando que lleguen estos días, para ver a ciertos familiares, amigos o conocidos, que bien por la distancia, o por otros motivos, nos es imposible verlos fuera de estas fechas.
Recuerdo hace años, la inquietud con la que esperaba el comienzo de la verbena, para ver con que chica bailaría un paso doble o una rumba. O aquellos años de adolescencia, donde un simple vaso de sangría ofrecido en alguna de las peñas, bastaba para levantarte la moral para el resto de la noche.
Hablar, hoy día de nuestro pueblo dentro y fuera de la provincia, sin quererlo, es hablar del producto típico y de todos conocidos: las obleas. Allá donde estés, aparece este producto tan nuestro, y mediante el cual creo que todos nos sentimos identificados.
Pero los que vivimos, o hemos vivido, durante parte de nuestra vida en este lugar, guardamos ciertos recuerdos en nuestra memoria, que siempre llevaremos con nosotros.
A día de hoy cuando los pueblos van poco a poco desapareciendo, y nosotros, marchándonos a vivir a las ciudades, es cuando más, hechas de menos el pueblo y cuando más se apoderan de ti, los momentos vividos.
A diario veo a los niños jugando en los parques, hablando con el móvil, usando Internet, etc. Es entonces, cuando miro hacia atrás y comparo mi infancia con la suya. El haber nacido y crecido, en un pueblo como Cipérez me ha permitido tener una niñez, que no dista mucho de la que tuvieron mis padres o mis abuelos, disfrutar con la peonza en la plaza del pueblo, recorrer con bicicleta las calles aun sin asfaltar, donde las rodillas y los codos no paraban de sangrar. ¡ Pero, qué bien nos lo pasábamos!.
Recuerdo con recelo cuando con seis o siete años comencé a ir a la escuela, aquella en la que todavía se cumplía el viejo dicho “ LA LETRA CON SANGRE ENTRA”.
Muchos de vosotros recordaréis aquellos años, en los que ir a la escuela, era ir a que el maestro te pusiera la cara un poquito caliente, por tener mala letra o por motivos, que hoy día parecen insignificantes.
A la memoria me viene un día que estábamos haciendo cola para entrar a la escuela con D. Miguel, recuerdo que nos poníamos todos en fila para entrar, a las 3 de la tarde. El caso es que subía mi abuelo materno, por la carretera, hacia el bar de Flores a echar la partida, que por aquellas fechas, habría venido de Peralejos para pasar una temporada. Y estando D. Miguel abriendo la escuela, le dice mi abuelo, si el muchacho se porta mal, dele un poco de leña. Pues, yo creo que ya recibo bastante, pensé en ese momento, para mí.
Eran años, en los que por muy bruto que fueras, o aprendías o te hacían aprender la lección. No había nada más eficaz, que la vara o la mano del maestro.
De estos años de infancia recuerdo, lo bien que sabían los mocos en los recreos y lo calentitos que estaban en el invierno.
También recuerdo con cariño, los años en los que fui monaguillo, los primeros duros que me daba D. Juan Jesús, que nos servían para jugar al futbolín durante un rato, los días en los que por alguna causa, se rompía alguna cuerda de las campanas, y había que subir al campanario, por las viejas escaleras de caracol de la torre a tocarlas.
Creo que todos los que nos hemos criado aquí, en mayor o menor medida, tenemos mas o menos anécdotas vividas en s, comienzan a repoblar y establecer poblaciones permanentes para el laboreo y pastoreo de estas tierras. Las labores del campo, que durante la edad Media, realizaban los primeros pobladores, no serían muy diferentes de las que muchos habéis conocido hasta hace poco tiempo, y es que el mundo del campo ha variado muy poco durante siglos. No ha sido hasta hace unos veinte años, cuando por aquí se han dejado de ver las máquinas de segar y las trilladoras, las cuales supusieron un gran adelanto en esta zona allá por los años cincuenta. Pero hasta entonces, y durante siglos todas las labores del campo se han realizado manualmente como a muchos todavía os ha tocado.
El hambre y el frío hacían mella en la población de Cipérez durante los primeros años, eran típicas las muertes por neumonías, bronquitis y otras enfermedades propias de este clima tan extremo.
Los nabos fueron en esta zona durante largos inviernos, el sustento de familias enteras para calmar el hambre, hasta la llegada de la patata allá en el siglo XVI.
Siglos más tarde, a medida que el hambre, durante épocas de abundancia fue desapareciendo, las familias comenzaron a crecer, y vino un nuevo problema, el campo se quedaba pequeño para tanta gente, del lugar donde nos encontramos esta noche, han salido familias enteras hacia otros lugares para buscar trabajo y poder comer.
Cipérez durante años fue conocido por la abundancia de jornaleros, ha sido durante mucho tiempo, lugar de salida de mano de obra abundante hacia otros lugares de la provincia: segadores, esquiliches..., buena fe de ello da el refrán que las mozas de algunos pueblos recitaban y que decía lo siguiente: “Si te quieres casar, a Cipérez o al Villar, pero para más seguro en Sando o en El Cubo, y si ya es muy tarde seguro en Buenamadre”.
El caso es que nuestro pueblo hace tiempo, estaba lleno de vida por todos los rincones, tiempos en los que asistían a las viejas escuelas, situadas aquí junto a la plaza unos 300 ó 400 niños, cuando aquí vivían unas 1500 personas hacinadas en viejas casas, sin luz, ni agua. Aún recuerdo con nostalgia, noches de verano junto a mi casa, donde nos reuníamos unos 20 chavales, solo del barrio del puente para jugar al bote.
Veranos, en los que venían los hijos de los que un día habían salido de aquí, y durante dos meses, disfrutábamos haciendo presas, en las calles aún sin asfaltar o yendo a algunas de las charcas del pueblo a darnos un baño, a falta de piscina.
Pero en mi caso y a medida que crecía no era todo bueno durante el verano, fuimos los últimos de aquí en abandonar ciertas costumbres del campo, hasta hace 15 años me toco trabajar en ciertos oficios que poco a poco han caído en deshuso, labores del campo, como hacinar, ir a acarrear, y después venía la trilla con una vieja máquina, aquí al lado de las peñas del valle barrueco, para posteriormente recoger la paja y dejarla bien encalcada en el remolque.
Mucha gente yo incluido dirá que no vuelvan esos tiempos, pero como suelo oír a la gente mayor, son trabajos que por más que te cuenten si no los has vivido no sabrás, nunca lo que fue. Y es ahora cuando los recuerdas y dices como ha cambiado la vida en poco tiempo.
Y es que, parece que el tiempo no pasa, viviendo en una ciudad parece que todo es siempre igual, pero es cuando vuelves la vista al pueblo, cuando ves el transcurso del tiempo, costumbres que se van perdiendo y gente que se acaba marchando .
Por ese motivo me gustaría invitar a toda la gente, a disfrutar durante estos días de estas fiestas, a todos aquellos que un día salieron de aquí, a que cada año y en la medida que puedan vuelvan a sus orígenes, y que inviten a sus hijos a volver a sus raíces, por que aunque, no vivamos durante todo el año aquí, no olvidemos nunca cuales son nuestras raíces, y nos sintamos siempre orgullosos de ser de esta pueblo.
Me gusta ver en estas fechas, como gente que sin tener familia, bien por que ha desaparecido, bien por que un día vinieron con unos amigos y les gustó, cada año vuelven a Cipérez por las fiestas.
He visto algunos años como chavales de unos 15 años el último día, lloraban porque ya todo se acababa, y no volverían a verse hasta el próximo año.
Me gustaría desde aquí también hacer una mención especial a todas las peñas, bien sean veteranas o novatas, como miembro de una de ellas creo que estamos obligados a que la gente se sienta animada y a ponernos en manos del Ayuntamiento para todo aquello que necesite.
Por último, dar las gracias al Alcalde y a otras personas, que me animaron a decir estas palabras. Animaros a todos, a disfrutar durante estos días de estas fiestas, y olvidaros en la medida de lo posible de los quehaceres diarios.
Un saludo, y felices fiestas.

22 mayo 2007

LA MOTILA

Es época de motila, o esquila de las ovejas. Todos los años por estas fechas se despoja al animal de la lana, que durante el invierno le ha servido de abrigo.
Atrás han quedado los días en que se juntaban cuadrillas de esquiladores e iban de un rebaño a otro haciendo el trabajo. Eran tiempos donde las familias poseedoras de rebaños acogían a los esquiladores y compartían con ellos la comida.
La jornada transcurría de la siguiente manera: a primera hora de la mañana, se apartaban las ovejas que durante ese día se podían esquilar.


Esto se hacía en función de los " esquiliches " que hubiera, yo recuerdo de juntarse 6 o 7, personas esquilando a la vez.

Las herramientas utilizadas no han variado mucho en años si bien hoy día se utilizan ya máquinas eléctricas, que ahorran mucho tiempo. Pero desde muy antiguo se han utilizado tijeras, antaño eran tijeras normales, y posteriormente se pasó a otro tipo de tijera que tienen un sistema de tal manera que se abre sola y facilita mucho el trabajo.

Antes de comenzar el trabajo la tijera ha de estar bien afilada para ello se han utilizado siempre piedras halladas por estos lugares y que posees unas características propias para ello.

Y comienza el trabajo, una persona se encargaba de coger las ovejas una a una, e ir atándoles las patas mediante una cuerda o " lía", esta cuerda debía permanecer introducida en agua si no se utilizaba porque la grasa de la oveja la endurece y no permite que se doble bien.
La persona que se encargaba de coger las ovejas debía tener atadas el número suficiente para que los esquiliches no pararan.



Y mientras los gatos continúan con su somnolencia comienza la esquila :





Durante el proceso se podía dar el caso que el animal sufriera algún corte, para ello se acudía antiguamente a la fragua a por polvo de aluminio que es muy cicatrizante. Hoy día se la aplican ya productos médicos.

Y como resultado de todo esto, las ovejas ya esquiladas, y la lana. Antiguamente este producto, era un ingreso más y bastante importante para el ganadero. Pero hoy día apenas tiene valor en el mercado.

Antes eran numerosos usos los de la lana, relleno para colchones, tejidos....La mujeres de antaño mediante la rueca y el uso la iban transformando en hilo con mucha paciencia, que luego utilizaban para elaborar tejidos.



Desde primera hora de la mañana a los esquiliches se les " combidaba " con dulces y bebida. Y a la hora de comer las mujeres llevaban la comida ya preparada para todos.

El encargado de coger las ovejas también se encargaba de ir guardando la lana en sacas, que antiguamente eran de lana y hoy día son de tejido plástico.

He querido poner este documento gráfico, porque esta costumbre ya no se en el pueblo, las ovejas están dando paso al ganado vacuno que exige menos trabajo. Y dado que mi familia es la única que lo hace al viejo uso, ponerlo aquí como recuerdo.